El “lastimoso” terremoto e inundación de Concepción del 8 de julio de 1730.

Chile, por su constitución geológica es un país sísmico. A lo largo de nuestra historia hemos sido víctimas de diferentes terremotos, los cuales han provocado grandes estragos, este tipo de situaciones ha sido relatada por soldados, viajeros y cronistas que en aquellos momentos se encontraban en el país. El Archivo Nacional Histórico resguarda entre su documentación relatos de los diferentes sismos que nos han azotado, uno de ellos es el que da cuenta de terremoto del 8 de julio 1730.

Este movimiento telúrico se percibió en gran parte del país, en el norte desde Coquimbo y en el sur hasta Concepción, e incluso hay  reportes que dan cuenta de que incluso se sintió en Córdoba, Argentina.  

A eso de la una de la madrugada del día 8 de julio se experimentó el primer remezón, tal como cuenta el documento titulado “Relación del lastimoso y horrible estrago de la ciudad de la Concepción del Reyno de Chile, causado del temblor e inundación del mar que la anegó el día 8 de julio de 1730”,  perteneciente al fondo Sergio Fernández Larraín Vol 23. Pieza 5, “A la una de la mañana de dicho dia, se sintió un temblor de tierra, no tan recio en el estremecimiento como dilatado en la duración.”

Si bien, los efectos negativos y destructivos de este primer movimiento fueron casi nulos , dieron pie a las primeras olas, las cuales llegaron hasta la plaza de la ciudad, destruyendo dos terceras partes de esta, situación observada en un primer momento por pescadores que fueron despertados a causa del movimiento sísmico tal como relata el documento antes mencionado, “ Por que como se supo después  por el dicho de unos pescadores que teniendo tendidas en el mar sus redes despiertos con el temblor fueron a reconocerlas, desde esta hora empezaron a retirarse para adentro sus aguas, señal cierta de su salida.”

A eso de las cuatro y media de la mañana, se sintió el remezón de tierra más fuerte, el que lamentablemente coincidió con parte del maremoto, que ya había vapuleado parte de Concepción. Esta vez las consecuencias fueron desastrosas, el convento de San Francisco y el de San Agustín, la iglesia de San Juan de Dios, parte de la Catedral el palacio del gobernador, la cárcel pública, la casa del cabildo, el hospital, y más de doscientas casas sucumbieron, generando gran pánico en la población, que  ya había enfrentado eventos sísmicos, pero nunca de tal magnitud, “Pero la mayor y mas lastimosa que desde su fundación hasta aquí se sabe haber padecido fue la del dia 8 de julio de este presente año de 1730 (…)”

Por tanto, este documento, aporta datos relevantes para el estudio de este desastroso terremoto del 8 de julio de 1730, en la ciudad de Concepción que en la época era considera la segunda de mayor importancia luego de Santiago, “Entre sus ciudades es la segunda la de la Concepcion, en quanto a la grandeza y numero de sus vecinos, pero la primera en quanto a la  importancia  y seguridad de todo el Reyno (…)” y además demostrando, que tal como dice el documento en cuestión, Chile es un hermoso lugar para vivir pero siempre hay que tener presente que es un lugar sísmico, “Puede el Reyno de Chile contarse por uno de lo mas felices y dichosos, deviendo a Dios haverle dado quanto se puede desear para el sustento, regalo y comodidad de la vida. Es rico en minas de oro, plata y otros metales, su clima venignisimo, fertilísimo su terreno, y tan abundante en todo que si algo le falta, no es por que no puede tenerlo, (…) mas hace contrapeso a estas conveniencias la calamidad de los temblores de tierra a que esta expuesto (…)”

Escrito por Pablo Moya
Referencia: Sergio Fernández Larraín Volumen 23 pieza 5.

Recursos adicionales

Materias: Archivos - Arquitectura - Ciencias Naturales - Documentos - Historia - Institucional
Palabras clave: Concepción - Stunami - Maremoto - Terremoto
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