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Archivo Regional de Antofagasta concreta su primera transferencia documental

Constituye un hito a nivel nacional

Archivo Regional de Antofagasta concreta su primera transferencia documental

Publicado el 15/04/2026
Primera transferencia AR
Con más de 800 cajas de documentos, el hito marca el inicio del resguardo del patrimonio documental regional y un avance concreto en descentralización y acceso.

El Archivo Regional de Antofagasta (ARAN) recibió su primera transferencia documental, convirtiéndose en el primer archivo regional del país en concretar este proceso en el marco del Sistema Nacional de Archivos, establecido en el artículo 13 de la Ley N° 21.045.

El hito se concretó el martes 14 de abril de 2026, cuando el ARAN recibió formalmente documentación proveniente del Conservador de Bienes Raíces y Archivero Judicial de Antofagasta, dando inicio al trabajo técnico archivístico orientado a resguardar, preservar y dar acceso a estos fondos documentales.

La conservadora regional del ARAN, Ingrid Sarria Cortés, destacó el significado de este momento, señalando que “hoy iniciamos una etapa fundamental. Con esta transferencia cumplimos nuestra misión: recibir los documentos que nos mandata el DFL N° 5.200, en su artículo 14. Vamos a conservarlos y dar acceso a ellos”.

Asimismo, relevó el impacto que este proceso tendrá para la comunidad: “esto significa que resguardaremos el patrimonio documental de la región de Antofagasta. Aquí las personas podrán rescatar su historia, su memoria, aquella que está contenida en los documentos”. 
En términos concretos, esta primera transferencia contempla un total de 802 cajas de archivo, equivalentes a 39.272 expedientes, incluyendo expedientes judiciales (1959–1987) y libros copiadores de sentencias (1970–1992). Se trata de un volumen significativo de documentación con valor administrativo, jurídico, histórico y patrimonial, que aportará al fortalecimiento de la memoria de la región.

El director regional del Servicio Nacional del Patrimonio Cultural (SERPAT), Claudio Lagos Gutiérrez, destacó el impacto descentralizador de este avance. “Esto tiene una dimensión enorme, porque permite que documentos que antiguamente se trasladaban a Santiago hoy puedan permanecer en la región. Esto favorece la accesibilidad y la democratización de la información”.

En esa línea, agregó que este proceso permite a las personas acceder de forma más directa a información relevante para sus vidas, como antecedentes sobre patrimonio, viviendas o causas judiciales, reforzando el rol del Estado en garantizar el acceso documental.

El proceso de transferencia se inició en agosto de 2024 e implicó diversas etapas técnicas, como la coordinación interinstitucional, identificación, organización y preparación de la documentación, siguiendo los lineamientos establecidos por el Archivo Nacional.

El archivero del ARAN, Juan Maureira Moreno, explicó que se trató de un trabajo minucioso: “revisamos formulario por formulario, ficha por ficha, así como el volumen de la transferencia y los distintos tipos documentales y series involucradas”. Añadió que este proceso permitió validar la información declarada por la institución transferente y coordinar la recepción final de los documentos.

“Ha sido un proceso que ha implicado un esfuerzo importante, pero que también da cuenta del hito que representa para nosotros como Archivo Regional. Estamos muy contentos como equipo y sabemos que este es el primero de muchos procesos que vendrán”, afirmó. Por su parte, el Conservador de Bienes Raíces y Archivero Judicial de Antofagasta, Juan José Veloso Mora, valoró la puesta en marcha del Archivo Regional, destacando que permitirá “mantener en nuestra región los documentos jurídicos con carácter histórico”. Esta primera transferencia corresponde a la inicial de tres procesos contemplados. Las próximas etapas consideran la incorporación de fondos de notarías y del propio Conservador de Bienes Raíces, actualmente en fase de gestión y coordinación.

Con este avance, el Archivo Regional de Antofagasta consolida su rol en la preservación del patrimonio documental y en el fortalecimiento del acceso a la información, posicionándose como un actor clave en la construcción de memoria y en el servicio a la ciudadanía.