Archivo Regional de Los Lagos reúne a instituciones para fortalecer la gestión de riesgos en el territorio
Con el objetivo de fortalecer las capacidades de las instituciones públicas frente a los desafíos que impone el cambio climático, el Archivo Regional de Los Lagos (ARLL) realizó el taller virtual “Evaluación de Riesgos y Cambio Climático: Protegiendo los Archivos en la Región de Los Lagos”, actividad que reunió a funcionarios y funcionarias responsables de archivos, gestión documental, oficinas de partes, transparencia y administración documental de distintos servicios públicos de la región.
La actividad fue organizada por el Archivo Regional de Los Lagos y contó con las exposiciones de Francisco González Villanueva, geólogo de la Universidad de Chile; Mabel Tapia Ponce, archivera de Procesos Técnicos del Archivo Regional de Atacama (ARAT) y Claudio Ogass Bilbao, archivero de Procesos Técnicos del ARLL.
Durante la jornada se abordó la relación entre el cambio climático y la preservación del patrimonio documental, entregando herramientas prácticas para identificar riesgos, evaluar la vulnerabilidad de los archivos institucionales y promover la elaboración de planes de emergencia como una medida de adaptación frente a amenazas naturales y desastres asociados al cambio climático. Asimismo, se difundió el cuadernillo “Archivos y Cambio Climático: evaluando el riesgo de inundación de mi archivo”, material educativo diseñado para apoyar a las instituciones en la implementación de medidas preventivas y en la toma de decisiones para proteger la documentación bajo su custodia.
Uno de los aspectos más valorados del taller fue la participación activa de las y los asistentes, incluyendo representantes de las cuatro provincias de la Región de Los Lagos: Osorno, Llanquihue, Chiloé y Palena. En la actividad inicial, la mayoría de asistentes coincidió en que el cambio climático constituye una realidad en el territorio e identificó a la humedad y las inundaciones como las principales amenazas para los archivos institucionales, seguidas por incendios y fallas de infraestructura. En la evaluación final, conceptos como prevención, planificación, protocolos, trabajo en equipo y responsabilidad fueron las ideas que mejor sintetizaron los aprendizajes logrados.
Respecto a la importancia de la actividad, Claudio Ogass Bilbao, archivero de Procesos Técnicos del Archivo Regional de Los Lagos, destacó que “la principal conclusión del taller es que el cambio climático ya forma parte de los desafíos que enfrentan los archivos de la Región de Los Lagos. Más que un tema ambiental, es una materia archivística que nos exige evaluar riesgos, planificar y trabajar colaborativamente para fortalecer las capacidades institucionales y proteger los documentos que garantizan los derechos de nuestros habitantes”.
Por su parte, Francisco González enfatizó el valor del trabajo interdisciplinario para abordar estos desafíos, señalando que “este taller dejó una enseñanza muy valiosa: la gestión del riesgo no puede abordarse desde una sola disciplina. Requiere comprender el territorio, integrar distintas miradas y fortalecer el trabajo interdisciplinario. La amenaza la entrega el territorio, mientras que la vulnerabilidad la aporta cada institución. Entender esa relación es clave para evaluar los riesgos y avanzar en la protección del patrimonio documental frente a los desafíos del cambio climático”.
Finalmente, Mabel Tapia Ponce enfatizó en la relevancia de crear acciones de adaptación institucional, indicando que “los planes de emergencia no evitan que ocurra un terremoto, una inundación o un tsunami, pero sí permiten reducir sus impactos y responder de mejor manera cuando ocurren. Hoy, además de los riesgos tradicionales, las instituciones deben incorporar en su planificación los eventos asociados al cambio climático, porque prepararse con anticipación sigue siendo la mejor herramienta para proteger nuestros archivos”.
Con iniciativas como esta, el ARLL continúa impulsando espacios de capacitación y colaboración con los organismos públicos de la región, promoviendo una gestión documental más resiliente y una cultura preventiva que contribuya a resguardar los documentos públicos, esenciales para la memoria institucional, la transparencia y la garantía de los derechos de la ciudadanía.